Un bebé de un año y cinco meses murió ahogado ayer en la localidad de Punta Lara, tras haberse caído durante un descuido a un zanjón mientras estaba jugando.
Según informaron fuentes policiales, la desgracia se materializó cerca de las 17 en la avenida Almirante Brown y calle 12, en un sector conocido como Isla de Gronda, donde abunda la vegetación y está pegado al Río de la Plata.
El menor se alejó de su madre y, por razones todavía desconocidas, perdió la estabilidad.
Cayó a uno de los grandes zanjones del área, que sirven para llevar botes y canoas hasta la desembocadura del río, y comenzó a ahogarse.
Su madre, que estaba junto a otras dos chicas, empezó a buscarlo al sentir su ausencia, pero cuando lo encontró ya era tarde.
Sacó al niño del agua y notó que no tenía pulso, por lo que los vecinos intentaron reanimarlo a través del RCP. Un llamado al 911 alertó a la Policía y un patrullero se acercó al lugar.
Sus oficiales reemplazaron a los frentistas en las tareas de reanimación cardiopulmonar, hasta que una ambulancia lo trasladó al hospital Cestino de Ensenada.
Sin embargo, ya nada podía hacerse y los profesionales médicos constataron el deceso del nene, cuyo cuerpo será sometido ahora a una operación de autopsia.
Intervino la comisaría Segunda de Punta Lara, al mando de su titular Hugo Aguilar, mientras que en la UFI 3 se abrió un expediente por “averiguación de causales de muerte”.







