El penal agónico convertido por Coronel solo sirvió para evitar la derrota en la visita a Lugano. El 2 a 2 final agregó mas preocupacion y fastidio a dos fechas del cierre del torneo y estiró a ocho partidos la serie sin conocer la victoria. El torneo es muy malo para Camba. Ya no hay excusas. Pero deberá afrontar con actitud y valentía lo que se viene.
Lo ocurrido esta tarde en Tapiales no hizo mas que mostrar las facetas de un equipo que no da garantias.
En el primer ataque del partido, antes de los dos minutos, Bevegni marcó el 1 a 0 para Lugano.
A favor de Camba buscó no desesperarse. Trató de ser ordenado y jugar por abajo. Así generó algunas situaciones propicias para empatar, incluso un remate en el palo de Romero. Las ganas y la persistencia se tradujeron en el empate luego de un tiro de esquina de Rodolfo Fernández que De Benedetti conectó de cabeza para volver al gol después de mucho tiempo.
Pero en el complemento perdió intensidad. Camba no supo ni pudo imponer condiciones. Ya no se llegó tanto a los arcos y el partido se debatia en la intrascendencia. Hasta que un pelotazo largo dejó a Borau frente a Collazo para poner el 2 a 1 del local. Parecia una derrota mas pero el Rojo tuvo la rebeldía del final. Una guapeda de Matías Sosa terminó en un penal que Coronel, con gran categoría, transformó en el 2 a 2 justificado.
Impensadamente y producto de una campaña para el olvido, el Rojo llega al cierre en una posicion incómoda. Contra Puerto Nuevo no se puede fallar.







