En Ensenada, un programa municipal busca dar una segunda oportunidad a adolescentes que cometieron delitos menores. Vecinos apadrinan a los jóvenes con becas y contención. La iniciativa, destacada por Unicef, ya asistió a más de 250 chicos, con una tasa mínima de reincidencia.
Ya son 78 los chicos que participaron de esta propuesta impulsada por la Subsecretaría de Derechos Humanos del municipio que ya fue reconocida Unicef y la Defensoría del Niño de la Nación.
La iniciativa forma parte del «Programa de inclusión para jóvenes y adolescentes en conflicto con la ley penal y adicciones», destinado a chicos de entre 13 y 19 años. Desde su creación, asistió a 256 adolescentes. El foco está en quienes cometieron delitos leves como hurtos, lesiones o vandalismo, y la meta es clara: lograr su reinserción educativa, laboral y social.
Los padrinos provienen de distintos ámbitos: Pablo Azcárate tiene una remisería y desde allí ofrece a sus ahijados tareas simples y mucho acompañamiento. Luis María Marchetti, farmacéutico y presidente del Club Náutico, lleva apadrinados a más de 10 chicos. Por otro lado, uno de los espacios de formación es una reconocida peluquería, donde los jóvenes aprenden barbería y emprenden sus propios proyectos.







