En el acto de apertura de sesiones, el intendente Mario Secco brindó un discurso cargado de definiciones políticas, en el que reafirmó su compromiso con la militancia y la construcción de un proyecto popular en la provincia de Buenos Aires.
Secco hizo un repaso de su trayectoria política, recordando con orgullo su vínculo con Néstor Kirchner: «Fue mi Perón, mi compañero que me ayudó mucho», afirmó. También destacó su lealtad a Cristina Fernández de Kirchner en los momentos más difíciles: «También estuve con Cristina en los momentos buenos y malos. Cuando muchos se bajaron del escenario, yo me quedé poniendo el pecho.»
El jefe comunal no escatimó críticas a las decisiones electorales de los últimos años y expresó su descontento con las opciones presidenciales que le tocó respaldar: «En 2015 me hicieron comer un sapo, que fue Scioli. Cuatro años después, otro sapo, que fue la vergüenza de Alberto. Cuatro años después, otro sapo, que fue Massa. Ya no quiero comerme ningún sapo, porque soy un dirigente con conciencia ideológica», sentenció.
En contraposición, Secco destacó el rol del gobernador bonaerense Axel Kicillof, a quien consideró un pilar en la defensa de la provincia ante el gobierno nacional: «la esperanza que construimos en la provincia de Buenos Aires tiene nombre y apellido para nosotros: es el gobernador Axel Kicillof que nos ayuda a todos los intendentes. Es nuestro gobernador el que se para de manos ante el gobierno nacional como ningún otro en la República Argentina.»
El mandatario comunal cerró su discurso con un mensaje de esperanza: «Con miles de dirigentes del movimiento social y popular, de las organizaciones políticas y sindicales, estamos construyendo una esperanza desde abajo.»
Su intervención dejó en claro su postura de cara al futuro político y su firme compromiso con un modelo de gestión alineado con los sectores populares.







