
“Mi nombre es Lucas D’Agostino, esposo de Valeria y padre de los bellos Mora y Miqueas… hace un tiempo me descubrieron un tumor cerebral, me operaron y pasé por tratamientos. En aquel momento, acepté con la consigna que pudiera volver a correr”, cuenta este ensenadense que decidió dar a conocer su historia para inspirar a otras personas con situaciones similares y demostrar que se puede luchar.
Lucas es un atleta de varios años de experiencia, con pérdida de parte campo visual, al que su enfermedad modificó la vida pero no logró impedirle continuar con su pasión. Hoy, es un buen ejemplo y una historia alentadora para conocer.
“Me puse la meta de recuperarme y correr la maratón de Buenos Aires (42,195 Km). Ayer fue el gran día (cuenta un día después del 21 de Septiembre), más allá del estado del tiempo (hubo mucho frío, viento y lluvias) para hacer más utópica la travesía, pude completar la prueba, superando el desafío y abrazar a los que me sostuvieron y ayudaron todo este tiempo”, indica en un relato que emociona a cualquiera. “El maratón es un desafío de muchos meses de entrenamiento (con frío, calor, mal tiempo y en mi caso tratamientos). El llegar, las sonrisas y lágrimas de los que me quieren son imborrables!”.
“La vida es un desafío de todos los días, hay que tomar lo que nos sucede, convertirlo en una experiencia y esperar el siguiente”. Con esta semblanza, D’Agostino no sólo narra su vida sino que pretende “atraer a personas al deporte y vida sana” según él mismo remarca. Toda una experiencia, que enseña mucho a los que están atravesando por un problema de salud, pero también a los que no…








