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OPINIÓN DE LECTORES: LA REGIÓN OLVIDADA. NUESTRA PAMPA AZUL

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“Toda nación que deja hacer por otras, una navegación que podría emprender por ella misma, disminuye sus fuerzas reales y relativas a favor de sus rivales. El dominio del mar es de capital importancia”. Manuel Belgrano (1770-1820) abogado, militar, economista, un estadista.

Opinión. Por: Dr. Héctor Luis Pomini

Observación. Es notable que, con el gran litoral marítimo, que incluyen más de 7000 km de costas, la actividad pesquera para consumo interno, sea prácticamente despreciable. La mayor parte de la producción se exporta. Proporcional al bajo consumo es la indiferencia y/o nula valoración de la navegación comercial y las industrias que coexisten. Tal vez sea una razón histórica, ya que, la abundancia de vacunos cimarrones ya en el siglo XVIII, facilitaba la subsistencia de la Buenos Aires virreinal. Según un refrán: satisfacción es muerte. O sea, de allí el desinterés por la navegación, la pesca y todo lo relacionado con el mar y la navegación de los ríos.

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El Estadista. Por definición, lo es, quien gobierna para el futuro. Es decir que sus medidas, no solo sirven para el presente, sino para la Patria del futuro. Manuel Belgrano, tal vez, lo menos importante de su obra haya sido la creación de la bandera. Ejerció el cargo de Secretario Perpetuo del Real Consulado de Buenos Aires desde 1794 hasta principios de 1810 con jurisdicción sobre todo el Virreinato del Río de la Plata. Su sólida preparación política, económica y social le permitió, conocer con realismo el país y las necesidades de sus habitantes. Su programa de gobierno consistía básicamente en: 1° Impulsar la demanda doméstica; 2° Cuidar la industria; 3° No tomar deuda externa; 4° Sumar valor agregado a productos primarios; 5° Proteger sectores estratégicos; 6° Administrar las importaciones; 7° Utilizar el gasto público; 8° Impulsar la inversión. Hacer lo que hacen los grandes países, pero no lo que dicen ellos, que debemos hacer nosotros.

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Haciendo lo que dicen los otros. El FMI presta con las condiciones de liberar todo “para competir”. Eso no es nada más que una engañifa, ya que, cualquiera que se interese por el tema, puede comprender que todos son liberales mientras pueden quedarse con un mercado destruyendo a una determinada industria o país. Cuando no es así, son proteccionistas. Y vayamos al ejemplo histórico, Ulysses Grant Presidente de los Estados Unidos en 1867, invitado a la Conferencia sobre el comercio en Manchester, se le sugirió  “hacer libre cambio con el Reino Unido; el respondió: “Durante muchísimo tiempo el Reino Unido fue proteccionista hasta que no le convino más y se hizo librecambista. Nosotros haremos 100 años de proteccionismo hasta que tengamos una industria manufacturera desarrollada y competitiva, después haremos librecambio”. Tres años más tarde, el Reino Unido se volvió proteccionista ¿Por qué? Porque Alemania había invadido su mercado con productos de muy buena calidad, en cantidad y baratos, que le estaban destruyendo la industria manufacturera local. Hoy los Estados Unidos se han vuelto proteccionistas por las mismas causas y ponen aranceles a todos los productos importados. O sea (diría Javo), se es liberal según convenga.

Belgrano, su obra. Ya en su primera Memoria como secretario del Consulado de junio de 1796,  él propone «una escuela de comercio» en donde, entre otras materias, se enseñen «las reglas de la navegación mercante».  En junio de 1797, impulsa el establecimiento de una compañía para la exportación de los frutos del país y que esta debería tener “sus buques en los que fuesen esos frutos”. Otro medio de proteger el comercio es establecer una compañía de seguros tanto para el comercio marítimo como para el terrestre». Por su iniciativa, la Real Armada creó la Escuela de Náutica en mayo de 1797 y se inauguró con sede en Buenos Aires el 25 de noviembre de 1798. También proponía facilitar la navegación ríos interiores mediante su reconocimiento, canalización y reglamentación, para unir los centros poblados, abaratar los fletes y activar el comercio. Belgrano aspiraba al reconocimiento y la canalización del Río Bermejo con el objeto de su utilización para la navegación y facilitar, así, el comercio de la región. De la misma manera con el Río Paraguay, el Paraná y el Uruguay. Se interesa sobre la trascendencia de los puertos, de la construcción de barcos, de una marina mercante y también de guerra, la instalación de una fábrica de lonas y de jarcias. Su obra se anticipa a las políticas Keynes en 130 años. Un visionario patriota. Consideró como capital la Educación tanto para el hombre como para la mujer.

El presente. Poco más de dos siglos más tarde, experimentamos un nuevo retroceso. Los “iluminados de LLA” proponen liberar todo en beneficio ¿De quién? Sin restricciones para la pesca de flotas extrañas al país, lo que condena a las locales a la inacción; no se piensa en una flota de bandera, destruida ya por el Traidor a la Patria Menem hace más de 30 años; de existir ELMA (Empresa Líneas Marítimas Argentinas) reportaría un ingreso al Tesoro Nacional de unos U$S 13000 millones en fletes, no está demás decir que, tal acción facilita la operación en el mar y en los ríos argentinos de flotas bajo regímenes laborales  foráneos, sino que, se van al exterior el producto de los fletes. Años antes, el Estado Nacional estaba a cargo del mantenimiento de las vías navegables, hoy se pretende entregar a los privados esa tarea. Entre ellas, la mal llamada la hidrovía: nuestro Río Paraná. Tampoco importa realizar el Canal de Magdalena, seguramente porque afecta a alguien con pretensiones comerciales, sin pensar en el valor estratégico del mismo para nuestra Patria. Asimismo, el abandono del Mar Argentino todo, que incluye la riqueza ictícola, tanto como la petrolera y su proyección a Malvinas y la Antártida. Pero ¡Cómo le vamos a pedir peras al olmo! ¡Si todo se mide en el “mordisco”  en billetes color verde coima!

Evidentemente, el cipayage local se frota las manos esperando los negocios personales encubiertos y/o, “o sea” “retornos” de rigor. Hay momentos en que la verdad no necesita adornos, pero si a Ud. ciudadano no le interesa el futuro de sus hijos, ni siquiera la enseña Patria, siga creyendo lo que le venden en los diarios, radios y canales de TV oficialistas ¿No pensó en eso? Si usted no lo hizo, yo sí.

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Opinión. Por: Dr. Héctor Luis Pomini

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