Noticias Opinión Principal

OPINIÓN DE LECTORES: ¿QUO VADIS PERVERSUS HÓMINE?

Espacio Publicitario
Compartir en tus redes sociales

Por: Héctor Pomini. Lector. – “Los sabios aprenden más de los necios, que los necios de los sabios: porque los sabios evitan el error de los necios, mientras que los necios no se aprovechan de los ejemplos de los sabios”.  Marco Porcio Catón -el Viejo-(234 aC- 149 aC) Político, escritor, patriota romano.

Espacio Publicitario

 

El río está revuelto. La cosa está pasando cómodamente de castaño oscuro. Las mentiras, aunque las machaquen, ya no tienen el efecto instantáneo como venía sucediendo. Se puede mentir en política, pero no siempre. Quien quiera que tome la cosa con serenidad, se da cuenta que hay cada vez más despidos, aunque digan que se han creado miles de nuevos trabajos. Al recorrer las zonas comerciales se ven solo locales vacíos, o anuncios de liquidación por cierre. Por más que insistan en los medios, no estamos bien y se avizoran tiempos peores.

 

Síndrome de la heladera vacía. Cuesta cada día más llegar a fin de mes, lo que indica una caída muy importante en el poder de compra de bienes básicos, “léase alimentos”. La luz no se come, y es lo único que hay en el refrigerador de un trabajador, el vacío se hace ver y los ruidos del estómago indican falta de ingesta. Ese síndrome ha hecho pensar al ciudadano, ¿hasta cuándo hay que darle tiempo? Porque mientras piden tiempo “los honestos del gobierno”, hay más hambre entre aquellos que les dieron el voto. Algunos de esos piensan que una salida es que Javo renuncie, y la otra es EZEIZA. Puede que por ahora continúen apoyándole por el odio a todo lo que suene a “campo popular”, pero esto no dura para siempre cuando se vive peor. No hay retórica ni fuegos artificiales ni respaldo mediático que alcance.La presión viene de la Rosada y de las 40 manzanas que la rodean, donde se cree que todos los ciudadanos somos indios, que andamos con taparrabos y somos tan ignorantes como muchos altos funcionarios del gobierno.

 

Sobre libros y alpargatas. Luego de la Libertadora, se instaló el prejuicio de que el país estaba en la ruina, cosa que no era cierto. Cada vez que los liberales interrumpieron un gobierno democrático, aplicaron el mismo argumento: “que por culpa de los de abajo, el país se había fundido”. Pensando un poco, y descartando esa falacia, preguntémonos: ¿Los que tomaban las decisiones políticas eran los que usaban las alpargatas? Debemos aclarar que éstos, no podían concurrir a estudiar a una universidad y obtener un título de grado; solo los de alto nivel económico podían hacerlo, y solo ellos accedían a los puestos de conducción del Estado, en donde, se “cocinaban las políticas antipatria”, con franca obediencia a los intereses del exterior y a los grupos afines a la burguesía portuaria de Buenos Aires. Más claro, en contra de los intereses de todo el interior del país. Es la eterna lucha entre los que solo quieren comerciar y especular, contra los que tienen que producir.

 

Las causas de nuestro difícil progreso. Nacidos como una colonia española, y a partir de 1810, como una semicolonia inglesa, el derrotero de nuestra existencia se  basó en solo el comercio de importación de manufacturas y  exportación de productos primarios. El abandono de la protección de la industria, sea pequeña o grande se corresponde  con ese estancamiento. Más claro, la ganancia fácil y rápida de los mercaderes impidió la industrialización.

 

El crédito extranjero. Según el Dr. José A. Terry (1846-1910) político, economista argentino: ”La historia económica argentina es la historia de los grandes escándalos financieros, provocados  por los empréstitos que se concretan para el derroche”. Faltó  decir “retornos y coimisiones”; La excesiva dependencia del crédito extranjero y el carácter elemental de la economía (agrícola ganadera y extractivista) favorecen esa política, la excusa de bajar costos, todo para favorecer a los importadores de mercaderías extranjeras (“reconviértanse muchachos” ¿se acuerda ud lector?).

 

Espacio Publicitario

Mentiras y más mentiras. Decía el Dr. Carlos Pellegrini (1876):”esto de atacar el proteccionismo es una manía de persona que cultiva un arte, ciencia o campo del saber por gusto o afición, pero sin la profesionalidad, formación formal o profundidad de un experto, aficionado a informaciones o floreos económicos”. No hay en el mundo un solo estadista serio que sea absolutamente librecambista (por ej.: Estados Unidos o la Comunidad económica europea), hoy todas las naciones son proteccionistas.En la Argentina existen dos tendencias y casi puede determinarse la región territorial sobre la cual actúan una y otra. Hay un partido que tiene asiento en el pequeño espacio que rodea la Plaza de Mayo en CABA,y hay otro partido que tiene su asiento en todo el resto de la Nación. A un partido podría llamársele comercial: y el otro, industria. Esto ya lo sabemos.

Espacio Publicitario

Educación. Dijo Manuel Belgrano:»Hubo un tiempo de desgracia para la humanidad en que se creía que debía mantenerse al pueblo en la ignorancia, y, por consiguiente, en la pobreza, para conservarlo en el mayor grado de sometimiento. Podemos decir que, no es casualidad la destrucciónde la educación en general y la técnica en particular. El sometimiento abyecto y mancebo del Presidente Milei a los EEUU es repugnante. No solo la entrega de recursos naturales, sino el total apoyo a la guerra iniciada contra Irán, a la que pretende enviar tropas nacionales a combatir en una guerra que no nos importa ni pertenece, agregando más incertidumbre al futuro cercano de nuestra patria. El orate que nos preside, además, se hizo estatista al defender la resolución judicial que nos libera de pagar U$S 16000 millonesa los fondos buitres. ¡Vamos Javo!¡se nota mucho que estás chiflado!¡Ya no podés contradecir a la realidad que nos destruye! Pregunta: ¿cuándo el Congreso de la Nación iniciará las acciones que conduzcan a un Juicio Político que destituya a un ciudadano que, demostrado está, el mal desempeño de la función? Ud. Ciudadano: está mejor o peor que hace poco más de dos años? ¡Piense! Y acepte que se equivocó, el orgullo es mal consejero. ¿No le parece que es así? ¿Y de todos los chanchullos que se cometen? ¿Qué me puede decir? ¡Sin olvidarse de la entrega del país al Tío Sam!

Espacio Publicitario

Por: Héctor Pomini. Lector.

Espacio Publicitario
Comentar con Facebook