Se investiga la muerte de una policía retirada, de 61 años, oriunda de El Dique. El cuerpo de la víctima fue hallado por su propia hija en su casa de 124, entre 35 y 35 bis, y generó una gran conmoción en el barrio. El hecho se produjo alrededor de las 17 del sábado pasado, aunque la fecha del fallecimiento data desde hace dos o tres días previos al hallazgo.
Una joven fue hasta la casa de su madre, a visitarla como lo hacía habitualmente. Al llegar al lugar, comenzó a golpear las manos desde la vereda por varios minutos. Luego gritó, pensando que quizá su madre no la escuchaba, pero nadie salió de la propiedad. También intentó llamarla por teléfono, sin embargo, la mujer de 61 años nunca la atendió. Esto alertó a la joven y decidió pedir ayuda a la policía.
Luego de constatar que la puerta principal estaba cerrada desde adentro, aparentemente con la llave puesta, decidieron ingresar por el patio trasero. En ese momento, y desde una de las ventanas del domicilio, los efectivos vieron que la víctima se encontraba tendida en el suelo y decidieron ingresar por la fuerza a la vivienda. Una vez adentro, los agentes constataron el deceso de la mujer, identificada como Irene Petrona Arraigada (61).
Las primeras informaciones de los peritos de la Policía Científica arrojaron que su muerte data desde al menos dos o tres días previos a su hallazgo. A su vez, revelaron que la mujer era policía retirada y cumplía funciones en la comisaría tercera de Ensenada, como ex teniente primero. A simple vista, el cuerpo de la víctima no revestía signos de haber sufrido violencia física, y los efectivos tampoco se observaron daños en los accesos, ni en el interior de la casa.







