OPINIÓN: Por Agustín M. Rosón. Docente.
El gobierno de Cambiemos asumió con consignas mentirosas “cada docente debería cobrar 40.000” decía Vidal en un programa televisivo. “Vamos a construir 3.000 jardines” dijo Macri en campaña, hasta ahora no se ha visto una sola obra. En el 2016 el Ministro de Educación Esteban Bulrrich convocó a la Paritaria Nacional Docente y se llegó a un acuerdo, a su vez en la provincia de Bs. As. propusieron un aumento del 34,5% con lo cual los gremios nucleados en el Frente de Unidad Docente Bonaerense aceptaron y comenzaron las clases en Marzo. Esta situación cambió radicalmente el año pasado ante la negativa del gobierno de convocar a la Paritaria Nacional y ante el ataque mediático a los principales dirigentes sindicales como enemigos políticos en pleno año electoral. En el 2017 ofrecieron 18% cuando la inflación que se pronosticaba (y que finalmente se comprobó a fin de año) fue del 25%. El gobierno utilizó la paritaria docente para establecer un techo salarial a todos los trabajadores, politizó y nacionalizó el conflicto transmitido en vivo por los grandes medios de comunicación como estrategia de disciplinamiento. Sin embargo, luego de 17 días de paro se le torció el brazo al gobierno, logrando un 24,5% (más cláusula gatillo) de aumento salarial situación que mejoró las condiciones de negociación de los todos los trabajadores en su conjunto.
Este año el gobierno ataca nuevamente a los docentes y la educación pública derogando a través del decreto presidencial (Nº 52/2018) la Paritaria Nacional Docente (artículo 10 de la Ley de Financiamiento Educativo Nº 26.075), incumpliendo las promesas electorales y desfinanciando el sistema público educativo a partir de la subejecución presupuestaria de áreas particulares (por ejemplo las partidas relacionadas a la educación técnica). Esta situación se ve en nuestra ciudad de Ensenada cuando durante meses el gobierno de Vidal no ponía lo que le correspondía en la reconstrucción de la Técnica N°2 o cuando vemos que desde hace dos años no se construye una sola aula, ni un solo establecimiento educativo, salvo aquellas en que el Sr. Intendente Mario Secco intercedió aportando fondos para su realización, como es el caso del Jardín Nº902. En nuestra ciudad tenemos escuelas que funcionan con edificios prestados como es el caso de la Secundaria Nº7 de Punta Lara, la Secundaria Nº8 que comparte edificio con la Primaria Nº1, la Secundaria Nº5 de Mosconi, el CEC 803 que hoy funciona en un edificio cedido por la municipalidad, son sólo algunos ejemplos. Estas situaciones imposibilitan el buen desarrollo de las clases y la mayor incorporación de estudiantes. Esto también es uno de los reclamos principales de los docentes, quién más que nosotros queremos que las escuelas estén mejor, y cuánto nos gustaría trabajar en ambientes acordes para poder enseñar y aprender.
El ataque a los trabajadores del gobierno de Cambiemos es generalizado: despidos, tarifazos, inflación y paritarias a la baja; a eso se le suman las reformas regresivas como la previsional, la laboral, la tributaria. El principal objetivo es reducir el salario para beneficiar a las grandes corporaciones. Por eso la unidad de los trabajadores es una consigna con la que queremos “hacer escuela”, cada lucha por derechos laborales, por frenar este ajuste despiadado, es también, NUESTRA LUCHA. Por eso este 21 de Febrero los docentes llenaremos las calles junto a otros miles de compatriotas.
Los docentes somos trabajadores de la educación, la defendemos y la queremos. Nos proponemos enseñar valores y derechos, sueños y esperanzas. Y esos derechos y esas esperanzas se construyen con incontable solidaridad, con mucha lucha y con firmes convicciones. Por eso decimos que cuando un maestro está luchando también está enseñando.







