Uno de los momentos más emotivos que se vivió en las elecciones en la ciudad de Ensenada, se dio cuando la abuela ensenadense Agustina Malo, de 105 años, hizo un gran esfuerzo para poder votar. “Es mi deber como ciudadana”, afirmó “Ñata”, acompañada por sus sobrinos.
A pesar de no ser obligatorio por su edad, la jubilada no negoció su sufragio y fue junto a su familia a la Mesa 85 de la Escuela Técnica N° 2, constituyendo un gran ejemplo de compromiso con su deber ciudadano.
Ayudada por un bastón y la compañía de sus sobrinos, Agustina se acercó en horas del mediodía al establecimiento educativo de la calle Cestino y Güemes, donde emocionó a todos los presentes.
Comentar con Facebook












