Trabajadores de la empresa petroquímica Cuyo (ex Petroken de Ensenada) denunciaron despidos y persecución laboral por parte de los dueños de la compañía ubicada sobre el Camino Vergara en nuestra ciudad.
“Los trabajadores no estamos ajenos a la situación nacional que vive nuestro país, y en estos últimos tiempos se ha dado persecución laboral, como cuando hacemos asambleas nos anotan con nombre y apellido a los que participamos y nos hacen descuentos”, manifestó en declaraciones periodísticas Cristian Rodríguez, delegado gremial del Sindicato Químico y Petroquímico.
La empresa se ubica en Ensenada y es una de las propiedades de la marca holandesa, LyondellBasell. En 2015 pasó a manos de Marcelo Sielecki, quien ya venía invirtiendo en la empresa Petroquímica Cuyo y TGS, la principal transportadora de gas licuado de petróleo.
Desde el 2015 y con el triunfo de Mauricio Macri, Sielecki desembarcó en la industria y desde entonces contaría con un respaldo total del ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca.
De acuerdo a las mismas fuentes, la empresa PetroCuyo “incumple con el convenio de trabajo y recientemente pusieron un sistema de puntuación que genera una especie de enfrentamiento entre los trabajadores, para ver quién queda mejor frente al jefe. Hace poco echaron a un trabajador por la insólita excusa de baja performance”
“La compañía se niega a pagar horas extras y hasta descuentan días si no se concurre a trabajar los francos. A su vez, exigen a los trabajadores polifunciones y trabajos que no corresponden. Algo que se termina ejecutando bajo amenazas de suspensiones o despidos”, añadieron fuentes gremiales.
Por último, conluyeron: “Lo que nos juega en contra es el Ministerio de Trabajo. Hemos hecho denuncias por persecución laboral y el Ministerio no nos da la audiencia para agotar las instancias legales que corresponden”.







