Un grave episodio de inseguridad tuvo lugar en la localidad ensenadense de El Dique, donde una mujer de 82 años fue víctima de una estafa por WhatsApp que terminó en un violento robo dentro de su vivienda.
Todo comenzó cuando la jubilada recibió un mensaje desde un número que tenía agendado como el de una amiga. La persona que se comunicó con ella le solicitó $420.000, argumentando que tenía dificultades para realizar una operación bancaria.
La mujer inicialmente respondió que no disponía del dinero, aunque posteriormente aceptó ayudar. Fue entonces cuando los delincuentes le solicitaron su dirección y le informaron que enviarían a dos supuestos sobrinos para retirar el efectivo.
Poco después, dos jóvenes de entre 20 y 30 años se presentaron en su domicilio. La jubilada, convencida de que estaba ayudando a una conocida, les permitió ingresar y realizó una transferencia por $420.000 al alias que le proporcionaron.
Sin embargo, una vez concretada la operación, uno de los sujetos le anunció: «Esto es un asalto».
Los delincuentes comenzaron a exigirle dólares y objetos de oro, revisaron sus pertenencias y hasta le quitaron la alianza que llevaba puesta.
Antes de escapar, uno de los asaltantes la sujetó de los brazos, la empujó y la obligó a sentarse en un sillón.








