En el marco de los 50 años del Golpe de Estado en Argentina de 1976, trabajadoras sociales del primer nivel de atención impulsaron una nueva campaña destinada a mantener viva la memoria colectiva.
La iniciativa consiste en la colocación de pañuelos de mosaico en distintos edificios del sistema de salud del distrito.
La propuesta se llevó adelante en una jornada participativa que reunió a trabajadores y vecinos, quienes intervinieron sus propios pañuelos como forma de expresión y construcción colectiva de memoria.
Como parte de la actividad, se realizó el descubrimiento de una pieza de mosaiquismo en el ingreso de la Secretaría municipal de Salud, que quedará instalada de manera permanente como símbolo de memoria, verdad y justicia.