Bajo el lema «las banderas de la UOCRA no se negocian», militantes vinculados a un sector del gremio obrero, realizaron hoy a la mañana una movilización hacia la Central Térmica Ensenada Barragán (CTEB), que terminó con serios incidentes y dos hombres heridos, un integrante de la organización y un empleado de la fábrica.
Antes de los disturbios, se repartieron panfletos en el lugar con un texto titulado «Las banderas de la UOCRA no se negocian» y cuya autoría se la atribuyen al ex secretario general de la UOCRA, Juan Pablo «Pata» Medina.
LA CARTA COMPLETA
«En estos años, un grupo de traidores al Movimiento Obrero que llegaron de la mano del Gobierno de Macri y Vidal, pretenden seguir entregando con mentiras, engaños y coacciones agravadas, aquellas conquistas que tantos años de lucha costaron seguir».
«Hoy, estos tiranos pretenden por la fuerza revertir la alegría de la que gozaban todos los trabajadores y que veían como una realidad conquistas y derechos. Hay que poner en la balanza «quién es quién» en la región. Quiénes hicieron realidad el sueño de los trabajadores que veían que con su trabajo mejoraban su vida todos los días y quiénes, con su llegada, trajeron hambre, persecución y miseria para los nuestros».
«Tras la lucha de los compañeros y compañeras, vimos hace poco cómo la justicia laboral de la provincia de Buenos Aires reconoció los acuerdos históricos y sancionó a la empresa AESA a reincorporar a nuestros compañeros».
«Hoy, sentado en la silla de mi casa, le ruego a Dios pronto estar en un escenario donde los vea a todos ustedes a los ojos para devolverles la alegría que siempre tuvieron en nuestra bendita casa de la UOCRA La Plata. Estoy seguro que muy pronto ese día será una realidad, esa que tanto anhela mi alma y corazón».
«Hoy más que nunca, nada ni nadie podrá detener la voluntad de los trabajadores constructores, porque ustedes serán siempre mis vikingos y mis gallos de riña. El hombre que dejará de luchar, aún con el corazón latiendo, habrá muerto para siempre».
«Fueron los traidores de SITRAIC los tribuneros que se dicen dirigentes, a los cuales fueron exhorto a rendir un examen sindical y popular de cómo se debe defender a los más humildes con la verdad y no con sus mentiras traicioneras. A estos los condeno para siempre como ya los condenaron los miles de trabajadores de la región. Me despido de ustedes con un fuerte abrazo peronista de Perón y Eva, de quienes tanto aprendí».







