En las PASO del 12 de septiembre, el porcentaje de participación a nivel nacional fue del 67,85%. Todos los encuestadores consultados por coinciden en pronosticar que, en las generales del 14 de noviembre, aumentará la asistencia. La apuesta oficialista es hacer crecer ese porcentaje en diez puntos y tratar de quedarse con una parte mayoritaria de ese incremento.
Para alcanzar su objetivo, el Frente de Todos aplica un operativo de búsqueda de votantes ausentes casa por casa, enfocado en barrios carenciados de la provincia de Buenos Aires que considera proclives a votar al peronismo.
Pero los listados de los que no fueron a votar no son propiedad exclusiva del justicialismo. Juntos también trabaja sobre ellos y busca más adhesiones a partir de la ampliación de la participación, que también ve factible y en un porcentaje similar al que analizan en el oficialismo.
El aumento de la participación es un objetivo que el Gobierno se impuso después de la derrota. Se relajaron los protocolos contra el coronavirus y se llama a concurrir.
En la Dirección Nacional Electoral (DINE) esperan una participación que estará “en la media” de comicios anteriores. En las elecciones de 2019 y de 2017, la asistencia rondó el 79%.







